¿Primera vez viajando sol@?

Si nunca habéis viajado sol@s mi sugerencia es que el primerísimo sea de un fin de semana o un puente. Así os podéis poner a prueba, tanteamos y ver de qué sois capaces y de qué no.

¿Qué os pide el cuerpo? ¿Por qué habéis decidido hacer este viaje sol@s? Necesidad de silencio, relax, hobbies no compartidos… Aprovechad para sacaos esa espinita.

Todos tenemos ese destino de ensueño al que no hemos ido porque nadie quiere acompañarnos (el mío es Sudan del norte, y aunque estoy deseando ir, entiendo que nadie quiera venirse) Pero para ser un primer viaje, en el que lo mismo vais un poco nerviosos por la novedad, lo mejor es elegir un destino seguro (en especial las mujeres, que desgraciadamente no podemos ir a cualquier parte a la ligera) Para ello visitad las webs de exteriores tanto de vuestro país como del de destino. O si no nuestros post sobre seguridad en el viaje. Así como un sitio donde os manejéis con el idioma, si es la primera vez, cuanto más fácil, mejor.

En esta ocasión no podemos tirar de “él/ella so lo habrá llevado” así que lo primero ¡haced una lista!1. Preparad la documentación: DNI y pasaporte (nunca se sabe lo que puede pasar, y más vale que sobren identificaciones a que falten), tarjeta de vacunación…2. Aparatos electrónicos  y adaptador universal. Aunque tampoco hace falta llegar como sherpas: con el cargador del móvil, de la cámara y poco más tenéis de sobra.3. Ropa y calzado adecuado. 

Ubicación: Sería idóneo  una zona céntrica y buena (ya que una con prostitución o drogas puede provocar una situación complicada)
Tened en cuenta las opiniones: aunque generalmente no leáis muchas, esta vez entretenéis en ello. Sobre todo de viaje@s solos. 

Sin llegar a ser pesados o neuróticos, informad a alguien (amigos o familiares) del hotel y ciudad a la que vais.

Identificación

Para ciertos países necesitáis el pasaporte. Pero para los que no los necesitéis ¡lleváoslo también! Por varios motivos: para empezar nunca se sabe lo que puede pasar (os pueden robar, perder el bolso, la mochila…) ¡y a ver luego como viajamos! Por otro lado, hay aeropuertos en los que al entrar de forma telepática tenemos que poner la primera cara del pasaporte en la pantalla (caso de Stanted en Londres), en caso de no disponer de pasaporte hay que esperar colas de hasta 2h. 
Por todo ello yo siempre viajo con ambos, uno encima (abrigo, bolso, pantalón…) y otro en la maleta. Uno lo podemos perder o nos lo pueden robar, si en el mismo viaje nos pasa en ambos bultos… somos raros o tenemos muuuuuuuuuy mala suerte.

Escasez de productos

Estamos muy mal acostumbrados, tenemos y queremos todo y ya. Pero no pensamos que en todos los sitios es igual. En países como Cuba, Etiopía o Marruecos me he encontrado con tiendas sin agua mineral, cafeterías sin café, internet… por ello, en especial el agua, comprad siempre de más ¡Nunca se sabe! 
Llevad también siempre de más “productos de higiene íntima” (es decir: tampax, compresas….) en muchos países por el tabú que sigue suponiendo no están a la vista, solo se vende en farmacias y cuando vayáis a preguntar por ello ni os lo dirán porque se eso no se habla en público. Como ocupan poco… Llevad algo en la maleta.

Como utilizar tu dinero de forma responsable al viajar

La mayoría de los que estamos por estos lares no somos ricos, por eso como organicemos nuestros gastos al viajar es primordial: donde conseguir el mejor cambio de moneda, si nuestras tarjetas valdrán en el país de destino…

Una de las primeras cosas a tener en cuenta es que al pagar con una tarjeta en el extranjero suelen cobrar comisión, y al sacar en los cajeros lo mismo. Por eso la mejor opción es sacar el suficiente dinero como para no tener que sacar más. En este caso hay que tener en cuenta las comisiones que aplican los bancos. 

Como vais retirar dinero de un cajero nos vacía el bolsillo más de lo esperado.

Pero no os podéis fiar de las excepciones, según esta tabla de El País, el banco Mediolanum parecería un chollo, pero debéis abonar abonar las tasas de recargo que aplique el banco propietario del cajero en la zona euro; y fuera de esta zona, además de esa tasa, podría aplicarse un diferencial por el cambio.

Si somos viajeros expertos sabemos que para funcionar con tarjetas de crédito la mejor opción son los conocidos como Neobancos. Los más conocidos son N26, BNext y Revolut, con las que no hay que pagar ninguna comisión tanto en la zona euro como fuera de ella.

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Yo llevo ya unos viajes utilizando N26 y estoy super contenta, por eso es la que recomiendo ¡además que tienen la opción de ApplePay  ) con ellos las primeras cinco retiradas de dinero en un cajero de la zona euro son gratuitas; desde la sexta cobra 2€. Fuera de la zona euro tiene una comisión del 1,7% (a no ser que tengáis las tarjetas Black o Metal) Mientras que la Bnext la uso para viajes fuera d ella zona euro, ya que no cobran por el cambio de moneda. 

Si no se tienen cuentas en estos nuevos bancos lo más inteligente es llevar dinero en efectivo, y para ello hay dos opciones:

  1. Llevar el dinero desde casa y cambiar allí. Siempre y cuando nos hayamos de donde hacerlo, pues las casas de cambio cobran una comisión altísima. Por ejemplo, en Londres las tiendas de souvenirs de Oxford street son la mejor opción para cambiar el dinero 
  2. Pedir el cambio en nuestro banco habitual. Suelen hacerlo con un tipo de cambio bastante bueno y de forma segura, por lo que suele ser una de las opciones preferidas. 

Según el periódico El País, en el caso de los bancos españoles BBVA y Kutxabank cargan un 3% de comisión por pagar con tarjetas de crédito en países de la zona euro (de hecho Kutxabank lo hace incluso con las de débito); y Sabadell un 3,5%.

Lo habitual es tener que pagar comisión fuera de la zona euro (como podéis ver en la tabla que ellos mismos publicaron en su web) Aquí sorprende Abanca, que no cobra comisión en ningún caso.

Como, donde y cuando comprar los billetes de avión

La clave para no dejar la mitad del presupuesto del viaje en los trayectos es comprarlo en el momento justo. Así podemos ahorrar desde un 20% hasta conseguir los famosos vuelos por 1€.

Los precios que ofrecen los buscadores de vuelos como  Skyscanner, Momondo, Kayak… cambian cada hora. Los buscadores de gangas los sabemos, igual que tenemos como mantra nunca comprar billetes de avión los viernes o sábado. 

Vamos de lo general a lo concreto. Es decir, de lo que todos sabemos o intuimos a los datos de estudios. Empezamos poniendo sobre la mesa una evidencia: en los meses en los que la gente no quiere viajar a un destino, hacerlo es más barato: caso de a países árabes en verano, a ciertos países asiáticos en épocas monzónicas o a países famosos por sus heladas en invierno. Lo que hace que viajar a países europeos no mediterráneos, por ejemplo, los meses de enero, febrero y noviembre sean los más baratos.

<<Mantra: nunca comprar billetes de avión los viernes o sábado>>

También sabemos que el tiempo de antelación con el que cojamos esos vuelos es fundamental. Para vuelos de corta distancia lo ideal es entre 7 y 10 semanas, pudiendo ahorraros así un mínimo de un 10%. Para larga distancia la cosa aumenta a unos 6 meses. 
La lógica comercial de las aerolíneas es sacar las ofertas los lunes y cambiar los precios paulatinamente en función de su éxito. Por lo tanto, el mejor momento para reservar vuelos ¡es el lunes! de hecho, un famoso estudio del Wall Street Journal afina más, y estipula la hora perfecta para hacerlo en las 15h (algo aproximado, con que lo hagáis a medio día es más que suficiente)

Como llegar al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas

En coche particular, en cuyo caso os recomiendo que cojáis el Parking low-cost de la T1. En mi último viaje, 6 días, me costó 35€, mucho menos que la ida y vuelta en taxi/Uber y más cómodo que el transporte público (ya que a mi me pillan el metro y la Renfe retiradas de casa)

Uber, que dependerá de sonde lo cojáis pero sabéis que antes de corroborar la recogida sabéis el presupuesto. Si sois más de Cabify utilizando el código NATALIAM7725 tendréis un descuento de 9€ para vuestro primer trayecto 

Taxi, si lo cogéis dentro del anillo de la M-30 recordad que la tarifa establecida es de 30€ (y solo 30€, que no os cobren más)

Os llevarán desde el aeropuerto hasta la puerta de vuestro hotel/hostel. Rápido y sin líos. Podéis reservarlos aquí con opción de solo ida, solo vuelta o ida y vuelta. 

Los Cercanías salen desde la estación de Atocha (Anden 1 y 2)

Es la línea 8 (rosa) y se llega pagando un suplemento

Por 5€ y saliendo de la Estación de Atocha (tarda unos 30-45min)

Animales

Soy una anima lista acérrima. Una de las cosas que menos me gusta es la escasa conciencia de bienestar animal que tienen muchas atracciones turísticas: coches de caballos, los famosos monos de la plaza de Marrakech, delfinarios, tours a camello, selfies con animales marinos fuera del agua… Por ello en ningún caso vais a ver que yo los proponga. Y vosotr@s ¡Intentad no contribuir a este negocio!

Viaje de estudios a Malta (cuando ya no eres «tan joven) parte II

La segunda parte de mi viaje llegó por el cambio de compañeros. Yo seguí en la misma casa, la misma escuela… pero no sé que pasó que mucha gente se fue de ambas.

En mi casa la rusa desapareció (cosa que agradecí) y en su lugar vino un italiano (el que tiempo después se convertiría en mi pareja), la argentina dejó paso a un español cuarentón que no sabía más que decir “hello” y la italiana que cambió mi forma de pensar dejó espacio a una venezolana afincada en Bilbao que se convirtió en una gran amiga.

Pero creo que tras ese mes yo también cambié. la novedad de la fiesta a todas horas todos los días (porque nunca he sido muy fiestera, todo sea dicho) se acabó, y pasé a disfrutar de la fiesta de Sliema, con sus terracitas junto al mar, sus zonas chill out en las calas o los restaurantes más selectos. Las escapadas todoterreno para ver todo el país acabaron, y ya me dedicaba a volver a ciertas ciudades solo para deleitarme (pasarme el día en un museo, hacer una ruta por los restos neolíticos de Gozo o recorrer las calas no conocidas de Comino) Mi cámara me acompañaba, pero ya no era obsesiva con las fotos: disfrutaba de los paisajes, las vistas, los olores y las gentes. Había veces que me llevaba la cámara de adorno y tengo postales preciosas gravadas en mi retina pero que no inmortalicé; me las guardo solo para mi. 

Así es como descubrí lo maravilloso que es Mdina sin prisas y sus tartas de impresión. Lo tranquilo que es Marsaxlokk aunque a simple vista no lo parezca, o el gran patrimonio reunido en Rabat. 

Viví muchas cosas en Malta: un Erasmus tardío, un cambio de mentalidad, una reencarnación en el yo que quería ser y había reprimido hacía mucho. Por ello, desde entonces, cada vez que alguien me dice que algo le hecha a atrás por la edad salto. Hay circunstancias que pueden imposibilitar cumplir sueños: enfermedades, cargas familiares, imposibilidad económica… pero la edad o el miedo nunca deben ser una de esas excusas.

Viaje de estudios a Malta (cuando ya no eres «tan joven») Parte I

Si, hay dos partes, porque a las 3 semanas de estar allí cambiaron muchos de mis compañeros de casa y de clase. Parece que fueron dos viajes distintos. 

Llegué a St Julians a medio día ¡qué calor que hace allí ya en mayo la virgen! El coche de la escuela que me fue a buscar al aeropuerto me llevó a la casa compartida en la que iba a vivir esos dos meses. De hecho cuando llegué acababan de dejar allí a un nuevo compinche (un muchacho que desde entonces sería mi fake boyfriend)

Era, bueno, imagino que lo seguirá siendo, holandés. tenía dos o tres años menos que yo y aun estaba en la universidad estudiando (recuerdo que me sentí súper vieja) pero nos caímos bien, así que dejamos nuestros bártulos y nos fuimos a buscar donde podíamos comprar cosas para llenar la nevera. Ambos compartíamos habitación, pero nuestros respectivos coméis no estaban a esa hora en casa; así que no abrimos ni maletas ni nada y nos fuimos a perdernos por la calles maltesas. 

Cuando llegamos de la compra había dos chiquitas italianas, me hicieron sentir bien nada más verlas: porque eran italianas y mi italiano era muuuuuuuuucho mejor que mi inglés y en especial (por mal que esté decirlo, porque eran mucho mayores que yo (y eso me quitó mucha presión, ya pensaba que iba a estar en una casa sintiéndome la mamá de todos) Ellas compartían habitación, de hecho eran las únicas que tenían habitación en la planta de arriba. Tenían 37 y 35 años y llevaban allí 3 meses ¡flipé!

Poco a poco fueron llegando compañeros nuevos, muy majos todos la verdad: una argentina (con la que aun hoy sigo teniendo relación), una rusa muy pejiguera ¡qué mal me caía la jodía!, y un muchacho de Milán malísimo (el compañero de mi fake boyfriend) Mi compañera de cuarto seguía sin aparecer. Nos fuimos a cenar por ahí, nos enseñaron la ciudad (cuando vi que lo que los malteses llaman ciudad para mi es un barrio me quedé un poco extraña, pero oye, cada uno lleva su país como quiere)

Llegó la hora de dormir (creo que fue una de las pocas noches que me fui a la cama a una hora decente) y mi compañera seguía sin aparecer. Lo único que sabía de ella era que era italiana, tenía 23 años, iba a mi clase en la escuela, solo llevaba una semana en la casa y la última vez que la habían visto había sido el viernes cuando esperaba el bus para irse a una excursión planificada por la escuela de idiomas.

El día siguiente al llegar a clase me sentí en mi salsa, era volver a lo que conocía (a dar clase, a esa rutina) pero con gente de medio mundo: había un chico brasileño, la rusa, dos o tres italianos, holandeses, un alemán que resultó ser un pizzero de fábula, un español… y tanta diversidad me encantó. Eso si, mi compañera de cuarto no estaba. Yo ya estaba pensando que la habían raptado, que se había perdido, que se había caído por un acantilado…. ¡vaya usted a saber!

Yo me había cogido clases por la mañana y por la tarde, pero la mayoría de mis conocidos solo por la mañana para por la tarde irse de turistiqueo o a la playa ¡y yo como una boba estudiando! pero bueno… me lo había tomado para estudiar, es lo que me tocaba. Al acabar las clases me dijeron que me esperaban en la playa y, aunque no soy mucho de playa, allí que me fui ¡menuda fiesta que montaban, normal que no quisieran ir a las clases. A las dos semanas preferí irme a ver el país y cancelé las clases de la tarde.

No solo por irme de cachondeo, que también, sino porque las clases no me parecieron muy necesarias. Me explico: yo no lo hacía por la titulación (como muchos de los que estaban allí) sino por aprender el idioma, y a base de fichas y ejercicios como en el cole no creo que se aprenda. Yo necesitaba soltarme, hablar, quitarme el miedo, coger fluidez vamos. Y eso lo cogía más en la playa hablando de nuestras cosas, intentando que no me hiciesen aguadillas (o intentando hacerlas yo) blablabla que en clase. Si hubiesen sido solo clases de conversación todavía…

Formé un grupito de “amigos” tan heterogéneo que tenía que hablar inglés por narices, y eso me ayudó mucho. Las tardes las usaba para irme a fotografiar todo lo que me encantaba de la ciudad (volví como con 7000 fotos, y no, no estoy exagerando) Los fines de semana los usábamos para irnos de viaje por ahí, playas al otro lado de la isla, otras islas, otras ciudades… Se trataba del primer viaje que hacía completamente sola (dos años antes había estado como au pair en Palermo, pero no era viajar, era estar con la seguridad de una familia) así que esas mini-excursiones de una tarde a conocer ciudades cercanas, solo con mi cámara eran reconfortantes, raras, nuevas experiencias que me ayudaron a encontrarme y muy muy muy antiestrés.

Mi inglés fue mejorando entre botellones en calas hasta las tantas, bares irlandeses, rechazos a tíos en bares (motivo por el que creamos a mi fake boyfriend)… porque esa es otra: Paceville. Una ciudad maltesa en la que todo es fiesta y despiporre. Resulta que todos los que van a estudiar dedican sus noches a perderse por el moderno Sodoma. Y yo me subí en el carro. Fiesta hasta las tantas para llegar a clase muchos días tras solo haberme duchado y cambiado de ropa. Pero de verdad, que ahí es donde más aprendí, hablando con corean@s de su vida, con indi@s de por qué estaban allí… por ello mi mejor consejo es: ¿clases? si no tenéis la gramática, si la tenéis, cogeos una casa compartida, haced amigos y a vivir. Que de un lado para otro y hablando con todo el mundo es como mejor se aprende. 

Que ver una semana en Túnez

Tras la Primavera Árabe este país se está recomponiendo, y recuerda que tiene mucho atractivo ¡y vaya si lo tiene! Es perfectamente seguro, nosotras podemos ir solas sin complicaciones (aunque cuidado con meteos en la playa privada del rey, ahí se enfadan con cualquiera, hablo por experiencia)


Para llegar a Túnez los vuelos están súper bien de precio, y del aeropuerto al centro se puede llegar en taxi . El alojamiento no es nada caro, yo, como siempre que hablo de un país árabe, recomiendo las riads por ser el alojamiento tradicional, pero en Túnez no abundan, así que intentando sentirme como en las 1001 noches elegí Samarons Hotels, pero ahí que ir cambiando en cada ciudad…


Las ciudades de Túnez son pequeñitas, lo que nos permite ver varias en pocos días. Pero para ello hay que alquilar un coche o buscar webs como esta que nos permitan hacer excursiones varias.

Buscar actividades

Día 1: Mañana

  • Medina de Túnez, Es el alma de la ciudad y la zona más antigua de Túnez (data del 698) con la tumba al soldado desconocido o el Tourbet El Bey, pero lo mejor es que perdiéndoos disfrutéis de las callejuelas y del Suq (mercado central).  Intentad ver el sky-line desde lo alto de una de las muchas terrazas.
  • Mosquita de Al-Zaytuna, uno de los lugares de culto más importantes del mundo musulmán creada con  restos de la antigua Cartago.
  • Catedral de San Vicente de Paúl, A las puertas de la Medina, de estilo románico-bizantino y  torres  arabescas.
  • Plaza de la Kasbah, corazón político  y lugar de nacimiento de la primavera árabe. Con un futurista Monumento a la Patria
  • Place du Gouvermement.
  • Parque del Belvedere, punto más elevado de la ciudad, y por ellos con fantásticas vistas al mar. En su interior se encuentra el Zoo, un lago y el el Museo de Arte Contemporáneo.

Día 2: Cartago

  • Restos y museo arqueológico. Cartago fue una de las más importantes metrópolis del mundo antiguo, fundada en el siglo IX a.C y destruida en el 146 a.C. por los Romanos. Los restos están dispersos (el núcleo es el museo arqueológico, en la colina de la Byrsa) Abre todos los días desde las 8:30-17:30  en invierno y de 8:30-19:00 en verano.
  • Sidi Bou Said, pueblo lleno de encanto de influencia andalusí. Perfecto para recorrer al estar tan cerca de la capital (unos 20km) Os sentiréis a caballo entre Oriente y Grecia porque este pueblo se caracteriza por las casitas blancas de azules ventanas y puertas.
  • Hammamet, donde ver su Medina de Hammamet amurallada junto al mar (antigua fortificación de los españoles), y tomar algo en el emblemático Café Sidi Bouhdid por su terraza situada a los pies de la muralla. 

Día 3: Kairouan, ciudad conocida como la Ciudad de las 300 mezquitas, y solo por ello ya es visita obligada.

  • Gran Mezquita del siglo VII y las columnas recicladas de los bizantinos. 
  • Gran Mausoleo (o Mausoleo del Barbero)
Busca todos los alojamientos aquí

Día 4: Tozeur, una de las puertas del desierto del Sahara en Túnez. 

  • Medina, de arquitectura destacable por los ladrillos decorados.
  • Excursión al desierto donde ir a ver los restos de los decorados de La Guerra de las Galaxias.
  • Región de los oasis de montaña, donde ver el Oasis de Chebika, Cañón de Mides (en la frontera con Argelia)
  • Lago Salado Chott el Jerid, superficie de arcilla cubierta de sal (antiguo lago salado) situado bajo el nivel donde volverse loco con los espejismos del desierto.

Día 5: Ruta de montaña por pueblos beréberes

  • Matmata, considerado un pueblo troglodita por las casas trogloditas excavadas. *Si sois un poco friáis podéis alojaos en el hotel Sidi Idriss, con habitaciones que son cuevas, utilizadas por George Lucas para La Guerra de las Galaxias.
  • Tamezret, pueblo bereber
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Día 6: Djerba (principal centro alfarero de Túnez)

  • Medina, repleta de zocos y puestos de artesanía alfarera .
  • Sinagoga judía.
  • Puerto pesquero
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