Una de las zonas de senderismo en Tenerife más famosas y chulas es el Barranco del Infierno. Por su valor geológico y arqueológico (y es que tiene cuevas aborígenes) es un espacio protegido y clasificado Reserva Natural Especial.
Para llegar a hacer la ruta por el Barranco del Infierno lo más fácil es dirigirte hacia Adeje (salida 79 de la TF-1) Pero eso sí, tienes que tener en cuenta que, como espacio natural protegido, no se puede acceder libremente; sino que tendrás que hacerlo con reserva previa (el cupo máximo es de 300 personas diarias). La reserva tienes que hacerla en este enlace (se comprueba en el centro de visitantes del Barranco del Infierno, la entrada no es necesario imprimirla; on mostrarla en el móvil vale). El acceso es de 08:30 a 13:00h. pero puedes estar dentro hasta las 18h. El precio es de 8,50€ para los no residentes.
En la entrada os facilitarán un casco de forma gratuita, ya que tras una serie de accidentes los años pasados, hace su uso obligatorio. Precisamente por esos desprendimientos no es recomendable realizar la visita si llueve o hace viento; probablemente el acceso esté cerrado al público. De hecho, por el camino a la ruta por el Barranco del Infierno encontrarás un gran baúl señalado con material sanitario que recuerda esos incidentes.
El recorrido es de unos 3km. para llegar a la cascada Infierno (unos 6,5 km ida y vuelta) Esta ruta es bastante sencilla; no hay zonas de precipicios, el único punto problemático empieza al pasar La Cogedera (ya al final), allí el camino se estrecha y va a lo largo de altas paredes con mayor riesgo de desprendimientos de rocas.
La Ruta por el Barranco del Infierno se empieza a unos 350m de altitud y es todo subida, pero no muy pendiente. Por el camino se ven pequeños canales de agua, conocidos en Tenerife como atarjeas). Estos canales llamaron la atención de los guanches, los nativos de la isla; motivo por el que podemos encontrar cuevas, grabados y la momia más antigua de Tenerife (de 1.665 años de antigüedad).
El mejor lugar para hacer un alto en el camino es la La Cogedera, una zona verde mucho más amplia donde poder descansar y tomar algo (en todos los sitios se recomienda que llevéis algo de comida y, por supuesto, agua) ¿Y por qué es el mejor sitio? pues porque por el peligro de desprendimientos de la zona, desde ese punto, las indicaciones es de no parar en ningún punto desde La Cogedera.
A partir de aquí aumenta la vegetación y la presencia de animales. Y, poco a poco, empezaréis a oír agua. Al llegar a la cascada (un salto de agua de 200m) habrás llegado al final de la ruta. Saca mil fotos, disfruta del agua (pero no pienses en bañarte, ya que al ser Reserva Natural Especial está terminantemente prohibido bañarse en cualquiera de las zonas de agua del barranco) y descansa un poco porque… toca volver por todo lo andado.
Si vas a Canarias y no sabes dónde comer en Tenerife, ya te propongo yo algunos de los mejores sitios ¡y sin dejarte el bolsillo en el intento!
Cuando viajamos hay dos opciones: comer fatal a base de bocadillos o comida rápida porque queremos verlo todo; o disfrutar de la comida local y probar todo todito todo. Y este ha sido mi caso en canarias, por eso te propongo los mejores sitios donde comer en Tenerife.
En la Playa de los Cristianos la Pizzería Trattoria está genial, la comida está buenísima. Y no me refiero solo a la pasta y a la pizza; sino a la sopa de tomate con queso, al pescado… repetí varios días el mismo sitio ¡y siempre salí encantada!
En Garachico te recomiendo Los Pinos ¡qué rico el almogrote con papas “arrugás”!
Si estás en el Puerto de la Cruz tienes que comer o cenar en el Club café. Por su ubicación pensarás que es para turistas ¡pero para nada! está todo buenísimo (los pinchitos de pulpo están de vicio) si quieres comer bien, ve allí.
En San Andrés, en la Playa de las Teresitas, tenéis que comer en Los Pinchitos. Las raciones son enormes, está todo buenísimo y el precio es de 10. No puedes irte sin probar los mejillones en salsa.
En toda la isla son famosos los Guachinches. Son restaurantes (por llamarlos de alguna manera) por regla general en la casa de la gente. Los hay legales, a los que yo recomiendo ir, presentes en la web oficial de turismo de Tenerife (que te dejo aquí con la lista de todos ellos). Respecto a ellos te doy tres consejos:
-Los mejores están en el norte de la isla.
-Reserva antes de ir.
-No te pierdas esa experiencia.
Recuerda que en Destinos tienes los imprescindibles en Tenerife y mi recorrido por las islas occidentales Canarias de 14 días. ¡Y no olvides que en mi Instagram tienes más trucos e información!
La mejor manera de ver cualquier isla es en coche, pero no todo vale. Por eso te doy unos consejos de en qué pensar al alquilar un coche por Canarias. Así luego no te pegarás sustos.
Las islas Canarias, como buenas islas volcánicas que son, están llenas de cuestas. Eso es una de las primeras cosas en las que pensar al alquilar un coche en Canarias. ¿Por qué? pues porque un cochecillo con poco motor te eternizará los desplazamientos. Evidentemente cualquier coche en primera llega a donde sea; pero no es lo mismo hacer un viaje a 30km/h la mayoría del tiempo que uno que te permita ir a 70km/h. Por este motivo te aconsejo que alquiles un coche potente (mínimo tipo C3 o similar)
Lo segundo que tienes que pensar es en lo escarpado de la zona. La mayoría de las playas chulas están en caminos o carreteras muy mal asfaltadas. Un coche con la suspensión muy baja no te permitirá llegar hasta allí. Eso hace de los Crossover/SUV la mejor opción para viajar por Canarias. Créeme, agradecerás haber gastado un poco más y ver todo todito todo.
Además, en las islas grandes, como en Tenerife, la gasolina y el diesel son súper baratos. Compensa el dinero invertido en un coche más alto y potente. Este gasto en combustible es otra de las cosas en qué pensar al alquilar un coche por Canarias. Como digo, es mucho más barato repostar en islas grandes; planifica muy bien tu viaje. Ya que si, como yo, vas a ver Tenerife, La Gomera y La Palma, puedes repostar en Tenerife antes de salir y no tener que volver a hacerlo hasta La Palma.
Viajar entre islas con coche no supone ningún problema. Contratando un ferry viajas sin quebraderos de cabeza. Hay dos compañías que van a todas las islas: Naviera de Armas (más cara y lenta, pero por su tamaño, en la que menos se notan las olas) y Fred Olsen (más rápida, pero como son barcos pequeños lleva biodraminas a mano si te mareas en los barcos) Como digo, esto no supone mucho problema. Si que tienes que pensar al alquilar un coche por Canarias en las reservas de esos billetes de barco; cuando lo reserves te pedirán los datos del vehículo: marca, modelo y matrícula. Como al ser de alquiler no los tienes, pon el modelo y la marca que te indiquen al reservar (suelen decir algo tipo “Citroen C3 o similar”). En el campo de la matrícula 000ALQ o bien 000XXX. Una vez tengas el coche en tu poder llama a la naviera que corresponda para cambiar esos datos y listo.
Salvo en las “grandes ciudades” (entiéndase Santa Cruz de Tenerife, La Cruz de La Palma o Puerto de la Cruz) aparcar es gratuito. En esas ciudades, el centro en zona azul; pero si callejeas y te alejas un poco encontrarás fácil sitio de aparcamiento libre.
Compañías de alquiler de coche hay cientos, y más en unas islas acostumbradas a que casi todo el mundo haga sus recorridos en coche. Yo opté por Topcar. Cogí mi coche en Tenerife sur, que es el aeropuerto al que llegué, y lo dejé dos semanas después en Tenerife norte. Si tienes que devolver el coche con Topcar en el Aeropuerto de Tenerife Norte, no te lies. Porque bien explicado no está.
Tienes que entrar en el parking público (coger el ticket de aparcamiento y todo como si nada) No busques en el parking de Rent a car porque no lo encontrarás.
Una vez que entres en el parking público, debes bajar al subsótano 2 y dejar el coche en cualquier plaza de la letra C. Si llamas por teléfono, como hice yo, te dirán que dejes todos los papeles dentro y que dejes las llaves en el buzón que hay situado en la plaza C23. Pues bien, ese “buzón” es el coche que ves en la foto. Yo casi enloquezco buscando un buzón, y resulta que es un c3 champagne al que le han modificado la entrada de gasolina.
Dicho esto… creo que no me dejo nada más por decir. Si tienes alguna duda deja un comentario, mándame un email o revisa IG. Si quieres recibir la News Letter mensual con las novedades del blog dímelo y será toda tuya. Y si lo que estás es planeando tu viaje a Canarias en Destinos te dejo el enlace a mi recorrido de 15 días por las islas occidentales de Canarias, Los imprescindibles que ver en Tenerife, Donde comer en Tenerife, la lista de los imprescindibles en La Gomera y qué no perderte en La Palma.
Hay mucho que ver en Llanes, es de esos pueblos que al llegar enamoran. Por eso te propongo los sitios que te dejarán prendada de este pueblo asturiano.
Llanes hay que empezarlo por su centro histórico y las murallas del XIII que lo rodean, el centro ha sido declarado Conjunto Histórico-Artístico por edificios tan increíbles y que sí o sí hay que ver en Llanes como el Torreón, el ayuntamiento, el casino, la Basílica de Santa María de la Asunción, también conocida como Santa Maria del Conceyu (uno de los pocos ejemplos de arte gótico en Asturias) y el Palacio de Castañaga (antigua casa señorial del s.XIV con un gran jardín, una capilla y unida a la casa del cura). El pueblo está lleno de palacetes, destacando los que flanquean la Avenida Concepción; de casas aristócratas y de grandes mansiones indianas.
Uno de los puntos más famosos de este pueblo son los Cubos de la memoria. Unos bloques de hormigón que protegen el puerto; pero es que cada uno es una obra de arte del pintor Agustín Ibarrola.
Fuerte Casa del Rey. Construido en el s.XVI desde él se defendía el pueblo de los piratas.
*No os podéis ir de Llanes sin probar su postre típico: el Peñasanta: merengue requemado relleno de helado de vainilla.
A las afueras del pueblo encontrarás el Paseo de San Pedro (empieza en la playa de El Sablón), desde el que se tienen unas vistas espectaculares tanto del casco histórico como de los acantilados de toda la costa.
Alejándote un poco más, hay que ir en coche, encontrarás Bufones de Pría. ¿Qué son los bufones? unas grietas en la roca caliza de los acantilados por las que con la agitación marítima, el agua del mar se cuela y provocasurtidores de agua a presión.
Si quieres seguir descubriendo Asturias tienes más ciudades y pueblecitos, así como un recorrido de una semana en Destinos. Y leyendas, trucos y datos curiosos en mi IG.
Este pueblo es perfecto para una excursión de un día, si no sabes qué ver en Ribasedella, sigue leyendo.
Este pequeño y precioso pueblo tiene encanto por los edificios del siglo XVII que forman su casco histórico. Eso lo convierte en un imprescindible asturiano. Si no sabes qué ver en Ribadesella, aquí te dejo lo más destacable de este pueblo encantador.
Una de las imágenes más famosas es la Ermita de la Virgen de la Guía, con unas fantásticas vistas de los acantilados; convirtiéndose en una de las mejores cosas qué ver en Ribadesella. Para llegar a este hay dos opciones: por el Paseo de la Grúa, un sendero por el que ver los Paneles de Mingote (paneles de cerámica que cuentan la historia del pueblo desde la prehistoria) o por el Camino de la Guía (que lleva al casco histórico).
La cueva de Tito Bustillo es el mayor yacimiento prehistórico de Asturias, todo un imprescindible qué ver en Ribadesella. Destaca por sus pinturas prehistóricas de hace más de 35.000 años. Fue descubierta en 1968 y es patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 2008. Se puede visitar por libre (por unos 4€) o con visitas guiadas que salen del centro de arte rupestre, pero solo en temporada alta (del 1 de Marzo al 28 de Octubre).
Si quieres seguir descubriendo el norte no te pierdas los post de mi Roadtrip por todo el Cantábrico o el recorrido de una semana en Asturias. Los encontrarás en Destinos. Y para saber consejos y cosas curiosas de Ribadesella y muchos más destinos, recuerda seguirme en Instagram.
Los españoles tenemos la suerte de tener Asturias: parajes verdes, comida exquisita, rincones que quitan el hipo y pueblos de película. Por eso te propongo un recorrido de una semana en Asturias, disfrutemos lo que el norte nos da:
Un consejo que creo que te vendrá bien, y a todos, este verano en tu recorrido de una semana en Asturias, es reservar con antelación las entradas de los sitios a los que quieras entrar. Aquellos destinos turísticos y sus atracciones (museos, monumentos…) si están abiertos lo harán con fuertes medidas de restricción de aforo; y sería una faena no entrar en la catedral, por ejemplo, porque el día que vayas las entradas estén agotadas.
Día 1: Luarca y Cudillero
Mañana: Luarca
¿Un pueblecito blanco en el norte de España? pues si, y precioso. Tampoco hay que perderse sus alrededores ¡increíbles! Se trata de un pueblo circular, una de las villas marineras con mayor tradición portuaria y pesquera del Cantábrico. Lo más destacable es el Barrio de El Cambaral, con sitios como:
La Mesa de Mareantes y Navegantes, construida a mediados del s.XX, sobre una antigua fortaleza del s.XVI. El azulejo de la mesa recrea los personajes del gremio de mareantes.
La Atalaya.
El cementerio, donde reposan los restos de Severo Ochoa.
El faro.
Ermita de la Blanca.
Casas de los Indianos, casas de los emigrantes a América, se encuentran en la zona alta de Luarca; muchas de ellas bien conservadas, pero otras están medio derruidas. Las más destacables son Villa Excélsior, La Argentina, Rosario y La Barrera. Podéis pasaros a ver también Villa Carmen, antigua casa de Severo Ochoa.
Uno de los puntos fuertes de este día será la Playa del silencio (o playa d’El Gavieiru, en Castañeras). Es una de las playas más increíbles que verás en el Cantábrico (ya me daréis la razón ya). Las enormes rocas que la crean parapetan el oleaje, creando una playa de agua tranquila y sin olas. Una semana en Asturias merece un descanso en una playa así.
Tarde: Cudillero
Este pueblo se sitúa en un recodo natural entre montañas. Las casitas de colores bajan por las laderas de las montañas hasta un pequeño saliente al mar.
Lo mejor que puedes hacer es perderte por sus empinadas calles, buscando un sitio alto desde el que ver el espectáculo que supone este pueblo (como son los miradores de La Garita, el de “El Picu”y el de la Casa del Fuego), sobre todo de noche con las luces.
El Pito, pequeño pueblecito del que destacan las casas indianas, la iglesia de Jesús de Nazareno (alberga un altar del rey Silo, el más antiguo de España), las escuelas y el Palacio Selgas.
Día 2: Avilés.
Un recorrido de una semana en Asturias tiene que incluir esta gran ciudad.
Cuando piensas en Asturias seguro que te vienen muchas ciudades y pueblos a la cabeza, pero Avilés no suele ser uno de ellos. Y es una pena, porque tiene taaaanto que ver. En Avilés, como en todo Asturias, se come de vicio, pero yo siempre que voy acabo en Tierra Astur: un restaurante-sidrería clásica, con el must de que se come ¡dentro de barricas!
*Curiosidad: fíjate encima de los tejadillos sobre las puertas de las casas de la calle Galiana, verás un agujero cuadrado, antigua mirilla para ver quién llamaba a la puerta.
Barrio Sabugo, barrio tradicional de marineros del que destaca: la Plaza Carbayo, la Iglesia Vieja de Sabugo (del siglo XIII), la Iglesia de Santo Tomás de Canterbury y la Calle de Bances Candamo, que es la que habrás visto en la mayoría de las fotos.
Mercado de Abastos o Mercado de Las Aceñas, situado en la plaza de los Hermanos Orbón. Fue construido en el siglo XIX y restaurado en 2010.
Plaza de España, conocida como el Parche, de ella hay que destacar el Ayuntamiento y algunas calles que nacen en ella como la Calle de la Ferrería, la de la Cámara o la de Rivero (esta última paso de peregrinos en el camino de Santiago)
Plaza Domingo Álvarez Acebal, las fachadas que la forman es lo que más impresiona de esta plaza: la del Palacio de Balsera y la Iglesia de San Nicolás de Bari.
Calle Galiana, nace en la Plaza Domingo Álvarez Acebal, fue construida en el s.XVII y destaca por sus soportales y el doble tipo de suelo: zona empedrada para el ganado y zona lisa para los transeúntes (la única que conserva este tipo de suelo de toda la ciudad). La calle muere en la plaza de Carbayedo, reconocible por el gran hórreo.
Plaza de Camposagrado, la preside la Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias, de estilo barroco.
Iglesia de San Antonio de Padua, en la plaza Carlos se encuentra esta iglesia románica del siglo XII que acoge los restos de Pedro Menéndez, fundador de la ciudad más antigua de Estados Unidos, San Agustín de la Florida.
Cementerio de la Carriona, forma parte de la Association of Significant Cementeries in Europe (red europea de cementerios con interés histórico artístico) tiene incluso una figura galardonada en 2015 como mejor escultura funeraria de España: la estatua del ángel de la tumba San Juan de Nieva.
Día 3:Oviedo
Es una capital cuca de la que se pueden destacar muchas cosas: un casco histórico lleno de encanto, esculturas de la Regenta que fotografiar desde 1000 ángulos, un prerrománico impresionante…
Tiene mucho que ver, y donde dejarse empapar, pero eso si, es una ciudad que hay que ver sin prisas, dejándose perder por sus ciudades para encontrar sitios de los que enamorarse. Y puestos a enamorarse, prueba el dulce más típico de Oviedo los carbayones (pastelitos de hojaldre y almendra, con un baño de yema de huevo).
La catedral, la Santa Iglesia Basílica Catedral Metropolitana de San Salvador de Oviedo. Durante siglos ha sido la meca de peregrinación, siendo para muchos incluso más importante que la propia catedral de Santiago de Compostela.
Y es que alberga la colección de reliquias de la Cristiandad más importante de toda España en la Cámara Santa. A las que, además, hay que añadir, restos de grandes personajes como la cruz de Don Pelayo o una de las seis tinajas de las bodas de Caná.
*Curiosidad: Las farolas de Oviedo son de estilo isabelino. La curiosidad que tienen es que en función de la calle el número de brazos varía, y es que a mayor número de brazos mayor importancia de la calle.
Piérdete por el casco histórico buscando las esculturas dedicadas al clásico de la literatura La regenta, o reserva plaza en este free tour donde te mostrarán todos los escenarios de este libro. O busca el resto de esculturas, y es que por las calles de la ciudad hay más de 100 esculturas, de entre las que destacan la de Mafalda, un culo (si, un culo humano), El viajero o Woody Allen.
Plaza del Fontán, caracterizada por edificios sobre soportales y sus balcones. Tiene un mercado al aire libre los martes, jueves y domingos.
Mercado del Fontán
Plaza de la Constitución, que alberga el Ayuntamiento
Plaza Trascorrales, en ella hace años se vendía leche, queso y verduras; en honor a este pasado hay una estatua de una lechera y una burra, de ahí que la plaza se conozca también como la Plaza de la Burra.
Si tienes tiempo de sobra (sé que una semana en Asturias no es mucho tiempo para ver todo lo que puede ofrecer esta Comunidad) acércate a ver los restos del prerrománico asturiano ¡increíbles! (si, me encanta el prerrománico). Los mejores ejemplos, bajo mi punto de vista, los encontrarás en Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo (Ambas construcciones del s.IX. Santa María era el palacio del rey Ramiro I y San Miguel de Lillo era una iglesia) y San Julián de los Prados.
Día 4: Gijón
Gijón es uno de los imprescindibles al pasar una semana en Asturias. Hay mucho que ver en Gijón, pero, para mi, es sobre todo una ciudad en la que poder descansar. Y de esas hay pocas, por eso hay que disfrutar las pocas que tenemos. Parando a comer (¡con lo bien que se come allí!), a tomar una sidra (o 4), relajándote en su céntrica playa o a hacer flyboard (con lo que mola, aquí te dejo dónde si te animas)… y ya paso a explicarte qué hay que ver en Gijón si o si:
Playa de San Lorenzo, pasear desde la desembocadura del río Piles hasta la Iglesia de San Pedro. Eso si, pasando por las Termas Romanas de Campo Valdés.
Cerro de Santa Catalina y el Elogio del Horizonte, donde se encuentra la escultura de Chillida que se ha convertido en símbolo de la ciudad.
Bajar al centro de Gijón por el barrio de Cimadevilla a cenar (porque soy de las que piensa que a Elogio del Horizonte hay que subir al atardecer) Se trata del barrio más antiguo de la ciudad y un barrio de pescadores. Callejeando es de obligado paso ir a ver el Palacio de Revillagigedo
Llegar a la Plaza Mayor de Gijón (donde está el Ayuntamiento), y dar un paseo por los Jardines de Begoña y Teatro Jovellanos (donde tiene lugar el Festival de Cine de Gijón)
Paseo por el puerto y sacarte la típica foto en el letrero del nombre de la ciudad.
Cuando te vayas de la ciudad otra de las cosas que hay que ver en Gijón por el Edificio de la Laboral. Es el edificio de piedra más alto del país y, en sí, el edificio más grande de España. Alberga una torre de 130m (a la que se puede subir) y una iglesia con planta elíptica más grande del mundo. Este edificio pasó en 1978 a manos del Estado, el cual solo utilizaba una parte y dejó el resto casi en ruinas. El Principado de Asturias, en 2001, adquirió el edificio y lo rehabilitó. En 2007 se inauguró, y actualmente alberga cursos de formación, restaurantes, cineteca y varias oficinas.
Día 5: Ribadesella
Este pequeño y precioso pueblo tiene encanto por los edificios del siglo XVII que forman su casco histórico y por la Playa de La Atalaya. Eso lo convierte en un imprescindible al estar una semana en Asturias.
Una de las imágenes más famosas es la Ermita de la Virgen de la Guía, con unas fantásticas vistas de los acantilados. Para llegar a este hay dos opciones: por el Paseo de la Grúa, un sendero por el que ver los Paneles de Mingote (paneles de cerámica que cuentan la historia del pueblo desde la prehistoria) o por el Camino de la Guía (que lleva al casco histórico).
La cueva de Tito Bustillo es el mayor yacimiento prehistórico de Asturias. Destaca por sus pinturas prehistóricas de hace más de 35.000 años. Fue descubierta en 1968 y es patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 2008. Se puede visitar por libre (por unos 4€) o con visitas guiadas que salen del centro de arte rupestre, pero solo en temporada alta (del 1 de Marzo al 28 de Octubre).
Día 6: Cangas de Onís
Visitar Cangas de Onís es sinónimo de acercarse al Puente romano, llamado así aunque fue construido durante el reinado de Alfonso XI sobre los cimientos de un puente romano; se ha convertido en el icono de la ciudad que une las dos orillas del río Sella. De él cuelga una copia de la Cruz de la Victoria, datada en el s.X y que conmemora la batalla de Covadonga.También hay que callejear por el centro histórico buscando la estatua de Don Pelayo, las casas indianas (repartidas por todo el pueblo) o la Iglesia de la Asunción (que en el pasado fue un templo Medieval).
En los alrededores tenéis un sitio muy especial: la Iglesia de la Santa Cruz. ¿Y por qué es especial te preguntarás? para empezar porque se trata del primer templo cristiano de Asturias, data del año 737. A eso hay que añadir que en su interior aloja un dolmen de unos 5.000 años.Y porque albergó la cruz que Pelayo portaba en la Batalla de Covadonga y que se convertiría en La Cruz de la Victoria.
Por su cercanía, tienes que ir a ver Covadonga y Picos de Europa.Para un viaje de una semana en Asturias, yo recomiendo hacer esta excursión el día de llegada o de vuelta a vuestras casas desde Asturias.
Día 7: Llanes
Llanes hay que empezarlo por su centro histórico y las murallas del XIII que lo rodean, el centro ha sido declarado Conjunto Histórico-Artístico por edificios tan increíbles como el Torreón, el ayuntamiento, el casino, la Basílica de Santa María de la Asunción, también conocida como Santa Maria del Conceyu (uno de los pocos ejemplos de arte gótico en Asturias) y el Palacio de Castañaga (antigua casa señorial del s.XIV con un gran jardín, una capilla y unida a la casa del cura). El pueblo está lleno de palacetes, destacando los que flanquean la Avenida Concepción; de casas aristócratas y de grandes mansiones indianas.
Bufones de Pría
Uno de los puntos más famosos de este pueblo son los Cubos de la memoria. Unos bloques de hormigón que protegen el puerto; pero es que cada uno es una obra de arte del pintor Agustín Ibarrola.
Fuerte Casa del Rey. Construido en el s.XVI desde él se defendía el pueblo de los piratas.
*No os podéis ir de Llanes sin probar su postre típico: el Peñasanta: merengue requemado relleno de helado de vainilla.
A las afueras del pueblo encontrarás el Paseo de San Pedro (empieza en la playa de El Sablón), desde el que se tienen unas vistas espectaculares tanto del casco histórico como de los acantilados de toda la costa.
Alejándote un poco más, hay que ir en coche, encontrarás Bufones de Pría. ¿Qué son los bufones? unas grietas en la roca caliza de los acantilados por las que con la agitación marítima, el agua del mar se cuela y provocasurtidores de agua a presión.
Mi ruta de una semana por Asturias acaba aquí. Espero que te haya servido, y si tienes alguna duda más no dudes en escribirme un email o por redes sociales (he de decir que hago más caso a Instagram, así que si tienes prisa mejor por allí) Si tienes más días sécale un ojo al itinerario que hice por toooodo el Cantábrico que encontrarás en destinos 😉
Una de las escapadas más habituales desde Madrid es Buitrago; pero si te preguntas qué ver en Buitrago de Lozoya, aquí te lo dejo todo explicadito, y además añado algún consejo.
Buitrago de Lozoya ya existía en el s. XI; era una de las localidades más prósperas e importantes de la región. De hecho, cuenta de ello son sus murallas. Por ellas y lo que fortificaban, el pueblo es Monumento Nacional desde 1931. Ahora, se han convertido en una escapada perfecta de un día para los que vivimos en Madrid. Con este post quiero explicarte qué ver en Buitrago de Lozoya, donde comer y cómo llegar.
La mejor opción para ir a Buitrago es ir en coche, salida 74 de la N-I. Pero o eres muy madrugadora, estás allí a las 9AM y así consigues hueco, o…. o me haces caso y te evitas el madrugón. Cuando llegues a Buitrado ¡no te metas en el pueblo! ni sigas a todos los coches en procesión por la carretera peatonal que lleva al puente. Sigue recto y atravesarás un puente moderno. Según lo atravieses vas a ver un terrizo a mano derecha, literalmente según acaba el puente. Ahí siempre hay sitio, y está bien como para no pensar «aquí me dejo los bajos del coche». Además, la salida de ese terrizo es justo la carretera que hay que coger para volver a la Nacional.
Y ya me dejo de rollos y os cuento qué ver en Buitrago de Lozoya:
Murallas
Uno de los imprescindibles qué ver en Buitrago de Lozoya son sus murallas. Puedes hacer un recorrido por la parte alta de la muralla que cuesta2€, que empieza junto a la iglesia de Santa María, desde donde disfrutar de unas preciosas panorámicas de Buitrago y sus alrededores. En el paseo, además, hay herramientas y armas de combate (si te interesa hay una visita guiada con la explicación de esas armas de guerra)
Castillo de los Mendoza
El comercio dio lugar a un crecimiento económico y al consecuente asentamiento de los nobles. La muestra la encontramos en el Castillo de los Mendoza.
Iglesia de Santa María del Castillo
Es la principal iglesia de la localidad. Se construyó en el s. XVI (aunque reconstrucciones posteriores, sobre todo las sufridas en el XX tras un incendio, a veces dificulta datarla) Pero el arco de su entrada, que es original del XVI, nos da pistas 😀 Aunque lo que más llama la atención es su torre llena de cigüeñas y ventanas.
Museo Picasso en Buitrago de Lozoya
El barbero del pintor,Eugenio Arias, durante el exilio en París de Picasso decidió que algunos objetos, pinturas, carteles y documentos debían exponerse para homenajear al artista y lo hizo donde él nació. La colección muestra la obra del autor en el exilio (décadas de los 50 y los 60) y su relación con Arias. Además, reciben la pieza del mes, cedida desde distintas colecciones de Picasso. La entrada al museo es gratuita y el horario es de martes a viernes de 11:00 a 13:45 y de 16:00 a 18:00 h; los sábados de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00 h; y los domingo y festivos de 10:00 a 14:00 horas.
Exteriores de Buitrago
Una de las zonas más bonitas del pueblo es el exterior del recinto fortificado: tanto por el puente sobre el río Lozoya como por las vistas frente al pueblo.
Yo pasé un calor horrible, es lo que tiene haber ido el último día de la primavera. Si os ocurre lo que a mi, una de las mejores cosas que ver en Buitrago de Lozoya, y una gran elección, es acercarse (si lleváis bañador claro) a las piscinas naturales o al área recreativa de Riosequillo. Así tendréis un día 10.
Comer allí, sobre todo en fin de semana, es misión imposible. O llevas los deberes hechos desde casa y reservas, o mal vamos. Yo tuve suerte y encontré la última mesa de una pizzería que hay en la calle principal. Iba con idea de comer en la terraza de Las Murallas (en la terraza porque me llevé a la perra, y en ese restaurante porque amigos míos que han estado en el pueblo es el que me habían recomendado) pero fue imposible. Lo que sí que haré la próxima vez, y os recomiendo, es llevarme unos bocatas y pasar la tarde en Ríosequillo comiendo por dos duros y tan fresquita bañándome.
Si estáis planificando las vacaciones, recordad que en el blog tenéis la sección de descuentos (ahorrar nunca viene mal) y si queréis seguir viendo consejos y curiosidades ¡no os olvidéis de mi Instagram!
Gijón es uno de los imprescindibles al visitar Asturias. Hay mucho que ver en Gijón, pero, para mi, es sobre todo una ciudad en la que poder descansar. Y de esas hay pocas, por eso hay que disfrutar las pocas que tenemos.
Gijón es una ciudad que se puede ver en un día, al menos sus Top 10. Pero, como digo, lo mejor es verla con calma, parando a comer (¡con lo bien que se come allí!), a tomar una sida (o 4), relajándonos en su céntrica playa o haciendo flyboard (mola mucho, si os animáis aquí os dejo donde podéis hacerlo)… Aquí os dejo qué hay que ver en Gijón si o si:
Playa de San Lorenzo, pasear desde la desembocadura del río Piles hasta la Iglesia de San Pedro. Eso si, pasando por las Termas Romanas de Campo Valdés.
Cerro de Santa Catalina y el Elogio del Horizonte, donde se encuentra la escultura de Chillida que se ha convertido en símbolo de la ciudad.
Bajar al centro de Gijón por el barrio de Cimadevilla a cenar (porque soy de las que piensa que a Elogio del Horizonte hay que subir al atardecer) Se trata del barrio más antiguo de la ciudad y un barrio de pescadores. Callejeando es de obligado paso ir a ver el Palacio de Revillagigedo
Llegar a la Plaza Mayor de Gijón (donde está el Ayuntamiento), y dar un paseo por los Jardines de Begoña y Teatro Jovellanos (donde tiene lugar el Festival de Cine de Gijón)
Paseo por el puerto y sacarte la típica foto en el letrero del nombre de la ciudad.
Cuando te vayas de la ciudad otra de las cosas que hay que ver en Gijón por el Edificio de la Laboral. Es el edificio de piedra más alto del país y, en sí, el edificio más grande de España. Alberga una torre de 130m (a la que se puede subir) y una iglesia con planta elíptica más grande del mundo. Este edificio pasó en 1978 a manos del Estado, el cual solo utilizaba una parte y dejó el resto casi en ruinas. El Principado de Asturias, en 2001, adquirió el edificio y lo rehabilitó. En 2007 se inauguró, y actualmente alberga cursos de formación, restaurantes, cineteca y varias oficinas.
Si tenéis más tiempo no dudéis en pasaros por el post de Recorrido por el norte de España o el de Recorrido por Asturias 😉
Un consejo que creo que nos vendrá bien a todos este verano es reservar con antelación las entradas de los sitios a los que queramos entrar en esta escapada a Galicia. Aquellos destinos turísticos y sus atracciones (museos, monumentos…) si están abiertos lo harán con fuertes medidas de restricción de aforo; y sería una faena no entrar en la catedral, por ejemplo, porque el día que vayamos las entradas estén agotadas.
Para esta escapada a Galicia os propongo el siguiente recorrido:
Día 1: Lugo
Lugo es una pequeña ciudad amurallada llena de cosas para ver, desde casas romanas hasta cárceles de la Guerra Civil. ¡Y encima se come de lujo! Es pequeñita, por lo que en un día se ve perfectamente. Por eso os propongo una escapada a una de las mejores maravillas naturales que tiene Lugo, Galicia y España en general: La Playa de las Catedrales. Os dejará sin habla.
Recorred su muralla, como imprescindible ¡hacedme caso! Tiene 10 puertas, entre ellas:
La Puerta Falsa (llamada así porque antes era solo de uso militar y ha sido restaurada cientos de veces);
La Puerta de Campo Castelo (desde la que se llega a la antigua cárcel, usada tanto en la guerra como en la posguerra, tuvo más de 900 presos pese a estar preparada para 140 reclusos)
La más bonita y accesible, la Puerta de Santiago. Si dais la vuelta entera y salís por la misma puerta estáis en el siguiente punto.
Catedral, levantada en el siglo XII sobre una iglesia del siglo VIII. Pero hay más, y es que hay indicios de que antes de esa iglesia hubiese una Domus o unas termas romanas, y es que en su plaza trasera, la Plaza de Santa María se ven los restos de una piscina romana.
Perderse por su casco histórico, para comer de todo, y para disfrutar de su ambiente. Podéis hacerlo por vuestra cuenta, o reservando plaza en un free tour.
Plaza Mayor: alberga el Ayuntamiento y el Círculo de Artes; y sus soportales están llenos de cafés súper monos, bares de tapas y restaurantes. En el centro encontraréis una escultura dedicada a los fundadores de la ciudad: Paulo Fabio Máximo y el Emperador Augusto.
Casa de los Mosaicos, domus muy bien conservada de los siglos I y II. Lo más llamativo son sus mosaicos interiores, increíblemente bien conservados.
Puente romano: Otro de los iconos de la ciudad.
Esta escapada a Galicia no sería especial sin una visita a la Playa de las Catedrales (si no tenéis coche o no os apetece ir conduciendo tenéis excursiones que os llevan). Son una maravilla de la naturaleza que hay que ver si o si. Se encuentra en Ribadeo, el camino, si lo hacéis por carretera y no autopista, es súper bonito. Hay que tener en cuenta las horas de la marea para poder disfrutar de esta playa, pero cuando entréis no querréis salir.
Yo os recomendaría no ir muy cargados para poder metéos por los pasadizos que llevan a linternas y playitas esconsidas, sitios a los que en ocasiones hay que ir nadando y a oscuras. Os dejo la web para que veáis toda la info de esta maravilla gallega.
Día 2: Santiago de Compostela.
La escapada a Galicia tiene que tener como imprencindible el fin del Camino de Santiago, lo que le confiere un ambiente increíble y cosmopolita tanto de día como de noche. Empecemos por lo importante ¡comer! hay infinidad de sitios, pero cuando los estudiantes no salen de Rúa do Franco por algo será, bueno, bonito y barato.
Para ubicaros un poco podéis hacer un free tour, como yo he ido varias veces ya me muevo como en mi casa (es lo que tiene ser descendiente de gallega). Y si queréis aprovechar al máximo el día entrando a todo lo que tenga puerta podéis haceros con la Compostela pass plus (aunque si solo vais a estar un día no os dará tiempo, eso ya según vuestro plan de viaje) Eso si, puestos a hacer algo en tiempo “sobrante”, como recomendación os digo, haced el Tour de los Templarios, si que es cierto que a mi todo eso me gusta mucho, pero es que este es súper interesante.
Plaza del Obradoiro, a la salida de la Catedral. Alberga otro de los edificios icónicos de la ciudad: el Hospital de los Reyes Católicos u Hostal de los Reyes Católicos. Fue construido para acoger a los peregrinos que necesitaran cobijo al acabar el Camino.
Convento de San Francisco, mandado construir por San Francisco de Asís a un campesino peregrino al que acogió. Nada sale gratis ¿eh?
Monasterio de San Martín Pinario, Seminario Mayor y segundo edificio religioso más grande de España (tras el Escorial).
Plaza de Quintana, perdida por el casco histórico y con unas preciosas vistas de la Torre da Berenguela.
Plaza de las Platerías, que reconocerás por una preciosa fuente con caballos.
Edificio de la Cidade da Cultura, supone el punto de ruptura con el tipo de arquitectura visto en el casco histórico. Acoge un museo y una biblioteca, y ya dejo a vuestro criterio si os gusta o no, porque tiene tantos amantes como detractores.
Cuando abandonéis la ciudad aprovechad e ir a un mirador: yo os recomiendo Monte Pedroso o Monte do Gozo.
Catedral de Santiago, este paso era evidente ¡pero es que es taaaaaan impresionante! La mezcla de Románico y Gótico la hace uno de los ejemplos de arquitectura religiosa más estudiados, cuando la veas entenderás por qué. Pero si sois de los que no entendéis mucho de Historia del Arte o Arquitectura tenéis tours que os explican todo todito todo como este. Una de las paradas obligatorias en el famoso Pórtico de la Gloria, lo difícil es encontrarlo sin un andamio, siempre están restaurándolo, limpiándolo… Otro atractivo es la Misa del Peregrino, en ella es cuando tiene lugar la acción del botafumeiro.Abre de 9:00 a 20:00h todos los días ( a las 10:00h en invierno) Si hay algún acto puede cambiar el horario, así que aquí os dejo la web de la catedral.
*Curiosidad: El botafumeiro es un enorme incensario que se usaba para enmascarar el olor de los peregrinos antaño.
Si queréis seguir recorriendo el norte de la península, encontraréis muchos más destinos en el blog 😉
Oviedo es una capital cuca de la que se pueden destacar muchas cosas: un casco histórico lleno de encanto, esculturas de la Regenta que fotografiar desde 1000 ángulos, un prerrománico impresionante…
Tiene mucho que ver, y donde dejarse empapar. Pero eso si, es una ciudad que hay que ver sin prisas, dejándose perder por sus ciudades para encontrar sitios de los que enamorarse. Y puestos a enamorarse, probad el dulce más típico de Oviedo los carbayones (pastelitos de hojaldre y almendra, con un baño de yema de huevo).
Un consejo que creo que nos vendrá bien a todos este verano es reservar con antelación las entradas de los sitios a los que queramos entrar. Aquellos destinos turísticos y sus atracciones (museos, monumentos…) si están abiertos lo harán con fuertes medidas de restricción de aforo. Y sería una faena no entrar en la catedral, por ejemplo, porque el día que vayamos las entradas estén agotadas.
Qué no tenéis que perderos
La catedral, la Santa Iglesia Basílica Catedral Metropolitana de San Salvador de Oviedo, durante siglos ha sido la meca de peregrinación, siendo para muchos incluso más importante que la propia catedral de Santiago de Compostela. Y es que alberga la colección de reliquias de la Cristiandad más importante de toda España en la Cámara Santa, a las que, además, hay que añadir, restos de grandes personajes como la cruz de Don Pelayo o una de las seis tinajas de las bodas de Caná.
Hay mucho que ver en Oviedo. Y para hacerlo lo mejor es que os perdáis por el casco histórico buscando las esculturas dedicadas al clásico de la literatura La regenta, o reservad plaza en este free tour donde os mostrarán todos los escenarios de este libro. O buscad el resto de esculturas, y es que por las calles de la ciudad hay más de 100 esculturas, de entre las que destacan la de Mafalda, un culo (si, un culo humano), El viajero o Woody Allen.
*Curiosidad: Las farolas de Oviedo son de estilo isabelino. La curiosidad que tienen es que en función de la calle el número de brazos varía, y es que a mayor número de brazos mayor importancia de la calle.
Plaza del Fontán, caracterizada por edificios sobre soportales y sus balcones. Tiene un mercado al aire libre los martes, jueves y domingos
Mercado del Fontán
Plaza de la Constitución, que alberga el Ayuntamiento
Plaza Trascorrales, en ella hace años se vendía leche, queso y verduras; en honor a este pasado hay una estatua de una lechera y una burra, de ahí que la plaza se conozca también como la Plaza de la Burra.
Si tenéis tiempo de sobra tenéis que ver en Oviedo los restos del prerrománico asturiano ¡increíbles! (si, me encanta el prerrománico) Los mejores ejemplos, bajo mi punto de vista, los encontraréis en Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo (Ambas construcciones del s.IX. Santa María era el palacio del rey Ramiro I ySan Miguel de Lillo era una iglesia) y San Julián de los Prados.
Si tenéis ganas de seguir conociendo el norte del país, pasaos a ver mi Roadtrip por el Cantábrico u otras ciudades que encontraréis en Destinos 😉