Una semana en Asturias

Los españoles tenemos la suerte de tener Asturias: parajes verdes, comida exquisita, rincones que quitan el hipo y pueblos de película. Por eso te propongo un recorrido de una semana en Asturias, disfrutemos lo que el norte nos da:

Un consejo que creo que te vendrá bien, y a todos, este verano en tu recorrido de una semana en Asturias, es reservar con antelación las entradas de los sitios a los que quieras entrar. Aquellos destinos turísticos y sus atracciones (museos, monumentos…) si están abiertos lo harán con fuertes medidas de restricción de aforo; y sería una faena no entrar en la catedral, por ejemplo, porque el día que vayas las entradas estén agotadas. 

Día 1: Luarca y Cudillero

Mañana: Luarca

¿Un pueblecito blanco en el norte de España? pues si, y precioso. Tampoco hay que perderse sus alrededores ¡increíbles! Se trata de un pueblo circular, una de las villas marineras con mayor tradición portuaria y pesquera del Cantábrico. Lo más destacable es el Barrio de El Cambaral, con sitios como:

  • La Mesa de Mareantes y Navegantes, construida a mediados del s.XX, sobre una antigua fortaleza del s.XVI. El azulejo de la mesa recrea los personajes del gremio de mareantes. 
  • La Atalaya.
  • El cementerio, donde reposan los restos de Severo Ochoa.
  • El faro.
  • Ermita de la Blanca.
  • Casas de los Indianos, casas de los emigrantes a América, se encuentran en la zona alta de Luarca; muchas de ellas bien conservadas, pero otras están medio derruidas. Las más destacables son Villa Excélsior, La Argentina, Rosario y La Barrera. Podéis pasaros a ver también Villa Carmen, antigua casa de Severo Ochoa.

Uno de los puntos fuertes de este día será la Playa del silencio (o playa d’El Gavieiru, en Castañeras). Es una de las playas más increíbles que verás en el Cantábrico (ya me daréis la razón ya). Las enormes rocas que la crean parapetan el oleaje, creando una playa de agua tranquila y sin olas. Una semana en Asturias merece un descanso en una playa así.

Tarde: Cudillero

Este pueblo se sitúa en un recodo natural entre montañas. Las casitas de colores bajan por las laderas de las montañas hasta un pequeño saliente al mar.

Lo mejor que puedes hacer es perderte por sus empinadas calles, buscando un sitio alto desde el que ver el espectáculo que supone este pueblo (como son los miradores de La Garita, el de “El Picu”y el de la Casa del Fuego), sobre todo de noche con las luces.

El Pito, pequeño pueblecito del que destacan las casas indianas, la iglesia de Jesús de Nazareno (alberga un altar del rey Silo, el más antiguo de España), las escuelas y el Palacio Selgas.

Día 2: Avilés.

Un recorrido de una semana en Asturias tiene que incluir esta gran ciudad.

Cuando piensas en Asturias seguro que te vienen muchas ciudades y pueblos a la cabeza, pero Avilés no suele ser uno de ellos. Y es una pena, porque tiene taaaanto que ver. En Avilés, como en todo Asturias, se come de vicio, pero yo siempre que voy acabo en Tierra Astur: un restaurante-sidrería clásica, con el must de que se come ¡dentro de barricas!

*Curiosidad: fíjate encima de los tejadillos sobre las puertas de las casas de la calle Galiana, verás un agujero cuadrado, antigua mirilla para ver quién llamaba a la puerta.
  • Barrio Sabugo, barrio tradicional de marineros del que destaca: la Plaza Carbayo, la Iglesia Vieja de Sabugo (del siglo XIII), la Iglesia de Santo Tomás de Canterbury y la Calle de Bances Candamo, que es la que habrás visto en la mayoría de las fotos. 
  • Mercado de Abastos o Mercado de Las Aceñas, situado en la plaza de los Hermanos Orbón. Fue construido en el siglo XIX y restaurado en 2010.
  • Plaza de España, conocida como el Parche, de ella hay que destacar el Ayuntamiento y algunas calles que nacen en ella como la Calle de la Ferrería, la de la Cámara o la de Rivero (esta última paso de peregrinos en el camino de Santiago)
  • Plaza Domingo Álvarez Acebal, las fachadas que la forman es lo que más impresiona de esta plaza: la del Palacio de Balsera y la Iglesia de San Nicolás de Bari.
  • Calle Galiana, nace en la Plaza Domingo Álvarez Acebal, fue construida en el s.XVII y destaca por sus soportales y el doble tipo de suelo: zona empedrada para el ganado y zona lisa para los transeúntes (la única que conserva este tipo de suelo de toda la ciudad). La calle muere en la plaza de Carbayedo, reconocible por el gran hórreo.
  • Plaza de Camposagrado, la preside la Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias, de estilo barroco.
  • Iglesia de San Antonio de Padua, en la plaza Carlos se encuentra esta iglesia románica del siglo XII que acoge los restos de Pedro Menéndez, fundador de la ciudad más antigua de Estados Unidos, San Agustín de la Florida.
  • Cementerio de la Carriona, forma parte de la Association of Significant Cementeries in Europe (red europea de cementerios con interés histórico artístico) tiene incluso una figura galardonada en 2015 como mejor escultura funeraria de España: la estatua del ángel de la tumba San Juan de Nieva. 

Día 3: Oviedo

Es una capital cuca de la que se pueden destacar muchas cosas: un casco histórico lleno de encanto, esculturas de la Regenta que fotografiar desde 1000 ángulos, un prerrománico impresionante…

Tiene mucho que ver, y donde dejarse empapar, pero eso si, es una ciudad que hay que ver sin prisas, dejándose perder por sus ciudades para encontrar sitios de los que enamorarse. Y puestos a enamorarse, prueba el dulce más típico de Oviedo los carbayones (pastelitos de hojaldre y almendra, con un baño de yema de huevo).

La catedral, la Santa Iglesia Basílica Catedral Metropolitana de San Salvador de Oviedo. Durante siglos ha sido la meca de peregrinación, siendo para muchos incluso más importante que la propia catedral de Santiago de Compostela.

Y es que alberga la colección de reliquias de la Cristiandad más importante de toda España en la Cámara Santa. A las que, además, hay que añadir, restos de grandes personajes como la cruz de Don Pelayo o una de las seis tinajas de las bodas de Caná.

*Curiosidad: Las farolas de Oviedo son de estilo isabelino. La curiosidad que tienen es que en función de la calle el número de brazos varía, y es que a mayor número de brazos mayor importancia de la calle.

Piérdete por el casco histórico buscando las esculturas dedicadas al clásico de la literatura La regenta, o reserva plaza en este free tour donde te mostrarán todos los escenarios de este libro. O busca el resto de esculturas, y es que por las calles de la ciudad hay más de 100 esculturas, de entre las que destacan la de Mafalda, un culo (si, un culo humano), El viajero o Woody Allen.

  • Plaza del Fontán, caracterizada por edificios sobre soportales y sus balcones. Tiene un mercado al aire libre los martes, jueves y domingos.
  • Mercado del Fontán 
  • Plaza de la Constitución, que alberga el Ayuntamiento 
  • Plaza Trascorrales, en ella hace años se vendía leche, queso y verduras; en honor a este pasado hay una estatua de una lechera y una burra, de ahí que la plaza se conozca también como la Plaza de la Burra.

Si tienes tiempo de sobra (sé que una semana en Asturias no es mucho tiempo para ver todo lo que puede ofrecer esta Comunidad) acércate a ver los restos del prerrománico asturiano ¡increíbles! (si, me encanta el prerrománico). Los mejores ejemplos, bajo mi punto de vista, los encontrarás en Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo (Ambas construcciones del s.IX. Santa María era el palacio del rey Ramiro I y San Miguel de Lillo era una iglesia) y San Julián de los Prados.

Día 4: Gijón

Gijón es uno de los imprescindibles al pasar una semana en Asturias. Hay mucho que ver en Gijón, pero, para mi, es sobre todo una ciudad en la que poder descansar. Y de esas hay pocas, por eso hay que disfrutar las pocas que tenemos. Parando a comer (¡con lo bien que se come allí!), a tomar una sidra (o 4), relajándote en su céntrica playa o a hacer flyboard (con lo que mola, aquí te dejo dónde si te animas)… y ya paso a explicarte qué hay que ver en Gijón si o si:

  • Playa de San Lorenzo, pasear desde la desembocadura del río Piles hasta la Iglesia de San Pedro. Eso si, pasando por las Termas Romanas de Campo Valdés.
  • Cerro de Santa Catalina y el Elogio del Horizonte, donde se encuentra la escultura de Chillida que se ha convertido en símbolo de la ciudad.
  • Bajar al centro de Gijón por el barrio de Cimadevilla a cenar (porque soy de las que piensa que a Elogio del Horizonte hay que subir al atardecer) Se trata del barrio más antiguo de la ciudad y un barrio de pescadores. Callejeando es de obligado paso ir a ver el Palacio de Revillagigedo
  • Llegar a la Plaza Mayor de Gijón (donde está el Ayuntamiento), y dar un paseo por los Jardines de Begoña y Teatro Jovellanos (donde tiene lugar el Festival de Cine de Gijón)
  • Paseo por el puerto y sacarte la típica foto en el letrero del nombre de la ciudad.
  • Cuando te vayas de la ciudad otra de las cosas que hay que ver en Gijón por el Edificio de la Laboral. Es el edificio de piedra más alto del país y, en sí, el edificio más grande de España. Alberga una torre de 130m (a la que se puede subir) y una iglesia con planta elíptica más grande del mundo. Este edificio pasó en 1978 a manos del Estado, el cual solo utilizaba una parte y dejó el resto casi en ruinas. El Principado de Asturias, en 2001, adquirió el edificio y lo rehabilitó. En 2007 se inauguró, y actualmente alberga cursos de formación, restaurantes, cineteca y varias oficinas.

Día 5: Ribadesella

Este pequeño y precioso pueblo tiene encanto por los edificios del siglo XVII que forman su casco histórico y por la Playa de La Atalaya. Eso lo convierte en un imprescindible al estar una semana en Asturias.

Una de las imágenes más famosas es la Ermita de la Virgen de la Guía, con unas fantásticas vistas de los acantilados. Para llegar a este hay dos opciones: por el Paseo de la Grúa, un sendero por el que ver los Paneles de Mingote (paneles de cerámica que cuentan la historia del pueblo desde la prehistoria) o por el Camino de la Guía (que lleva al casco histórico).

La cueva de Tito Bustillo es el mayor yacimiento prehistórico de Asturias. Destaca por sus pinturas prehistóricas de hace más de 35.000 años. Fue descubierta en 1968 y es patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 2008. Se puede visitar por libre (por unos 4€) o con visitas guiadas que salen del centro de arte rupestre, pero solo en temporada alta (del 1 de Marzo al 28 de Octubre). 

Día 6: Cangas de Onís

Visitar Cangas de Onís es sinónimo de acercarse al Puente romano, llamado así aunque fue construido durante el reinado de Alfonso XI sobre los cimientos de un puente romano; se ha convertido en el icono de la ciudad que une las dos orillas del río Sella. De él cuelga una copia de la Cruz de la Victoria, datada en el s.X y que conmemora la batalla de Covadonga.También hay que callejear por el centro histórico buscando la estatua de Don Pelayo, las casas indianas (repartidas por todo el pueblo) o la Iglesia de la Asunción (que en el pasado fue un templo Medieval).

En los alrededores tenéis un sitio muy especial: la Iglesia de la Santa Cruz. ¿Y por qué es especial te preguntarás? para empezar porque se trata del primer templo cristiano de Asturias, data del año 737. A eso hay que añadir que en su interior aloja un dolmen de unos 5.000 años.Y porque albergó la cruz que Pelayo portaba en la Batalla de Covadonga​ y que se convertiría en La Cruz de la Victoria.

Por su cercanía, tienes que ir a ver Covadonga y Picos de Europa.Para un viaje de una semana en Asturias, yo recomiendo hacer esta excursión el día de llegada o de vuelta a vuestras casas desde Asturias.

Día 7: Llanes

Llanes hay que empezarlo por su centro histórico y las murallas del XIII que lo rodean, el centro ha sido declarado Conjunto Histórico-Artístico por edificios tan increíbles como el Torreón, el ayuntamiento, el casino, la Basílica de Santa María de la Asunción, también conocida como Santa Maria del Conceyu (uno de los pocos ejemplos de arte gótico en Asturias) y el Palacio de Castañaga (antigua casa señorial del s.XIV con un gran jardín, una capilla y unida a la casa del cura). El pueblo está lleno de palacetes, destacando los que flanquean la Avenida Concepción; de casas aristócratas  y de grandes mansiones indianas.

Bufones de Pría

Uno de los puntos más famosos de este pueblo son los Cubos de la memoria. Unos bloques de hormigón que protegen el puerto; pero es que cada uno es una obra de arte del pintor Agustín Ibarrola.

Fuerte  Casa del Rey. Construido en el s.XVI desde él se defendía el pueblo de los piratas. 

*No os podéis ir de Llanes sin probar su postre típico: el Peñasanta: merengue requemado relleno de helado de vainilla.

A las afueras del pueblo encontrarás el Paseo de San Pedro (empieza en la playa de El Sablón), desde el que se tienen unas vistas espectaculares tanto del casco histórico como de los acantilados de toda la costa.

Alejándote un poco más, hay que ir en coche, encontrarás Bufones de Pría. ¿Qué son los bufones? unas grietas en la roca caliza de los acantilados por las que con la agitación marítima, el agua del mar se cuela y provoca surtidores de agua a presión.

Mi ruta de una semana por Asturias acaba aquí. Espero que te haya servido, y si tienes alguna duda más no dudes en escribirme un email o por redes sociales (he de decir que hago más caso a Instagram, así que si tienes prisa mejor por allí) Si tienes más días sécale un ojo al itinerario que hice por toooodo el Cantábrico que encontrarás en destinos 😉

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