Oviedo es una capital cuca de la que se pueden destacar muchas cosas: un casco histórico lleno de encanto, esculturas de la Regenta que fotografiar desde 1000 ángulos, un prerrománico impresionante…
Tiene mucho que ver, y donde dejarse empapar. Pero eso si, es una ciudad que hay que ver sin prisas, dejándose perder por sus ciudades para encontrar sitios de los que enamorarse. Y puestos a enamorarse, probad el dulce más típico de Oviedo los carbayones (pastelitos de hojaldre y almendra, con un baño de yema de huevo).
Un consejo que creo que nos vendrá bien a todos este verano es reservar con antelación las entradas de los sitios a los que queramos entrar. Aquellos destinos turísticos y sus atracciones (museos, monumentos…) si están abiertos lo harán con fuertes medidas de restricción de aforo. Y sería una faena no entrar en la catedral, por ejemplo, porque el día que vayamos las entradas estén agotadas.
Qué no tenéis que perderos
La catedral, la Santa Iglesia Basílica Catedral Metropolitana de San Salvador de Oviedo, durante siglos ha sido la meca de peregrinación, siendo para muchos incluso más importante que la propia catedral de Santiago de Compostela. Y es que alberga la colección de reliquias de la Cristiandad más importante de toda España en la Cámara Santa, a las que, además, hay que añadir, restos de grandes personajes como la cruz de Don Pelayo o una de las seis tinajas de las bodas de Caná.
Hay mucho que ver en Oviedo. Y para hacerlo lo mejor es que os perdáis por el casco histórico buscando las esculturas dedicadas al clásico de la literatura La regenta, o reservad plaza en este free tour donde os mostrarán todos los escenarios de este libro. O buscad el resto de esculturas, y es que por las calles de la ciudad hay más de 100 esculturas, de entre las que destacan la de Mafalda, un culo (si, un culo humano), El viajero o Woody Allen.

*Curiosidad: Las farolas de Oviedo son de estilo isabelino. La curiosidad que tienen es que en función de la calle el número de brazos varía, y es que a mayor número de brazos mayor importancia de la calle.
- Plaza del Fontán, caracterizada por edificios sobre soportales y sus balcones. Tiene un mercado al aire libre los martes, jueves y domingos
- Mercado del Fontán
- Plaza de la Constitución, que alberga el Ayuntamiento
- Plaza Trascorrales, en ella hace años se vendía leche, queso y verduras; en honor a este pasado hay una estatua de una lechera y una burra, de ahí que la plaza se conozca también como la Plaza de la Burra.
Si tenéis tiempo de sobra tenéis que ver en Oviedo los restos del prerrománico asturiano ¡increíbles! (si, me encanta el prerrománico) Los mejores ejemplos, bajo mi punto de vista, los encontraréis en Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo (Ambas construcciones del s.IX. Santa María era el palacio del rey Ramiro I ySan Miguel de Lillo era una iglesia) y San Julián de los Prados.
Si tenéis ganas de seguir conociendo el norte del país, pasaos a ver mi Roadtrip por el Cantábrico u otras ciudades que encontraréis en Destinos 😉
